
No existen pruebas concluyentes que demuestren que la navidad es un periodo particularmente melancólico, para muchos terapeutas la depresión navideña es un mito. En todo caso, lo que se observa es que existe más bien un cuadro de adaptativo post vacacional con estados de ansiedad y depresión como consecuencia de la vuelta al trabajo más que un malestar significativo durante las vacaciones de Navidad. Todo apunta a que la llamada depresión navideña, no parece más que una leyenda urbana o una invención de la industria cinematográfica. En todo caso, históricamente ciertos psicoanalistas como Jule Eisenbud (1908-1999) señalaban ciertas “reacciones negativas a la Navidad” (1941). Eisenbud creía que en los pacientes que mostraban reacciones negativas a la Navidad eran sujetos “que no son capaces de sacar el máximo partido a una celebración, que siempre deben sufrir, que nunca deben deshacerse de sus preocupaciones por ningún motivo”. Esto guarda cierta relación con la “Neurosis dominical” de Ferenczi (1873-1933), cuando describió que algunos de sus pacientes se quejaban regularmente de dolores de cabeza y estómago los domingos. Más información en