
La paroxetina es un fármaco cuyo descubrimiento se remonta a los años 90, siendo comercializado con gran éxito en 1991. Su introducción en la psiquiatría supuso un avance significativo en el abordaje de las depresiones, entrando a formar parte del grupo de modernos ISRS, que ya por entonces prometían ser más eficaces pero con menos efectos adversos que los antidepresivos tricíclicos convencionales.